domingo, 6 de septiembre de 2009

Seguro Popular estarring... AMMELRODRIGO.COM!!!!


      Ese señor tan sonriente del anuncio, de nariz prominente, sonrisa infantil y breve cabello...  soy yo, en un promocional de un programa del gobierno mexicano que nunca me fue pagado por parte de la productora "de cuernos al abismo" -gañanes que tienen una gran cola que les pisen-. Pero ese no es nuestro asunto hoy.
      Nuestro asunto hoy es más importante. Precisamente cuando este promo salió al aire, mi padre el Dr. Agustín Mendoza Lomelí,  se encontraba agonizante y sin ayuda por parte del gobierno federal ni del gobierno del distrito federal; situación que apenas 3 meses después se repetiría con mi hermano José Antonio, al inicio del brote de influenza A (H1N1). 
      El punto es que nuestras instituciones a todos niveles de gobierno son defectuosas y claro nos quejamos pero es que en realidad ellas son un reflejo y/o recompensa de la sociedad que somos.
      Señoras y señores, niños y niñas, caramelos y bolitas -diría un payaso- la burocracia perteneciente al sector salud de nuestras instituciones a nivel federal y local son una mierda. Doctores, doctoras, estudiantes y profesionales; enfermeros y enfermeras, camilleros, todos son mierdas que perdieron el amor a su labor hace muchos ayeres. Tal vez por el miserable sueldo que reciben, miserable es la atención que procuran a pacientes y familiares. El pueblo paga su amargura y negligencia, el pueblo también paga su miserable sueldo.
      Sí, los pueblos tenemos el gobierno que merecemos; deficiente el pueblo, deficiente el gobierno, deficiente la salud y deficiente la justicia -ni pronta ni expedita- ni la una ni la otra. El apoyo a la ciencia y nuestro deporte, deficiente. Deficiente la educación y por supuesto deficiente la cultura -la patrimonio, pues- venta de plazas en una, llena de mafias la otra. Deficiente la sociedad de la cuál surgen todas, porque todos los mexicanitos y mexicanitas somos mierda y siempre buscamos chingarnos al otro.
      Nuestros gobiernos y nuestras instituciones nos reflejan y la única imagen... mierda! pero a los actores y actrices de México se nos atasca la boca de eso al desearnos siempre mierda, palabra que bien describe nuestro quehacer escénico. Ya no importa en el proyecto en el que se desarrolle nuestra labor "creativa" -en el mejor de los casos- lo importante es que estemos, que nos vean y aparezca nuestro nombre en algún panfletillo que pretende guiarnos en nuestro tiempo libre -por ejemplo-. Nos urge trabajar con alguien que tenga"nombre" para que nos dé cartel, aunque todos sepamos que aquella persona en cuestión lo único que hace es mucha mierda.     
      Recién un compañero me exclama "Que suerte tienes de trabajar con esa/ese director (a)" y al preguntarle el porqué de tanta admiración, sólo contestó que no conocía su trabajo pero era tal personaje. Entonces no importa el compromiso que tengamos al aceptar un proyecto, lo que importa es nuestro nombre en cartelera o nuestra cara en el tiatro, el cinito mexicanito y por supuesto no se diga en la televisionsota. Mentamos madres por los presupuestos magnos apañados por alguna momia tiatrera pero pasa delante nuestro y el respeto hacia el/ella nos congela. Vamos a besar culos al otro lado del país esperando un huesito y pecamos así al traicionarnos a nosotros mismos. Claro unos hacemos promos para el gobierno, otros besamos culos santos.
      Señores y señoras, niños y niñas, caramelos y bolitas -diría un payaso- México, su sociedad, instituciones y gobierno somos pura mierda.

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